La Melodía De Mi Cuerpo
"El cuerpo es por donde debe comenzar el camino de baile hacia la integridad, la totalidad. Sólo cuando habitamos de verdad en nuestro cuerpo podemos comenzar el viaje de curación."
-Gabrielle Roth
La Melodía de Mi Cuerpo
Proyecto deIntegración Corporal con Enfoque Expresivo Somático
La Melodía de Mi Cuerpo nace de más de una década de acompañamiento corporal amujeres en procesos de recuperación de violencias y del deseo de crear un espacio donde el cuerpo pudiera recuperar su voz, reconectar con sus recursos y encontrar nuevas formas de expresión.
El proyecto comenzó a desarrollarse en la Asociación AADAS (Asistencia a Mujeres Agredidas Sexualmente) y, con el tiempo, fue ampliándose a otros contextos y colectivos, manteniendo siempre la misma esencia: crear un espacio seguro donde explorar, escuchar y expresar la experiencia a través del cuerpo. Actualmente continúa desarrollándose entre Barcelona y Nápoles.
La Melodía de Mi Cuerpo parte de la idea de que cada persona posee una manera única de sentir, expresar y habitar su cuerpo. Una melodía propia que, en ocasiones, queda silenciada por las experiencias vividas, las exigencias del día a día o la desconexión con una misma. La propuesta invita a crear las condiciones para volver a escucharla, reconocerla y dejar que encuentre su propia expresión, respetando el ritmo y la singularidad de cada proceso. Sin forzarla, sin dirigirla, dejando que vuelva a desplegarse a su propio tiempo.
Encontrar la propia melodía
Cada cuerpo guarda una historia. También guarda recursos, intuiciones, creatividad y una forma única de relacionarse con el mundo.
En este espacio no buscamos movernos de una determinada manera ni alcanzar un resultado. La invitación es a detener el ritmo cotidiano para escuchar el cuerpo con curiosidad, ampliar la conciencia corporal y abrir nuevas formas de habitar la experiencia desde una mayor presencia y libertad.
Para conocer la propia melodía, exploramos tanto aquello que limita nuestro movimiento —tensiones, bloqueos, emociones o patrones que han quedado inscritos en el cuerpo— como los recursos y habilidades personales que favorecen una mayor presencia, regulación, bienestar y confianza.
El cuerpo nos ofrece múltiples caminos para expresar aquello que, a veces, no encuentra palabras. Cada encuentro es diferente porque también lo son las personas, los grupos y los procesos que los atraviesan. La propuesta se adapta al momento, a las necesidades de quienes participan y al recorrido que cada persona trae consigo.
Una práctica de integración corporal
La propuesta integra herramientas de la Terapia Corporal Integrativa y de las Artes Expresivas, entendiendo la creatividad como un lenguaje vivo que facilita la escucha, la expresión y el encuentro con una misma.
El cuerpo se convierte en el punto de partida para explorar aquello que necesita ser reconocido y expresado, permitiendo que el movimiento, la presencia y la experiencia creativa acompañen procesos de reconexión, cuidado y transformación.
No se trata de aprender una técnica ni de realizar una práctica artística. Se trata de crear un espacio donde cada persona pueda descubrir su propia manera de habitar el cuerpo, fortalecer la confianza en los recursos que ya habitan en él y encontrar su propia forma de expresión.
¿Qué puedes encontrar?
Un espacio para:
• ampliar la conciencia corporal;
• cultivar la escucha interna;
• reconocer y potenciar los propios recursos;
• expresar aquello que a veces resulta difícil poner en palabras;
• cultivar una mayor capacidad de regulación emocional desde el cuerpo;
• desarrollar una relación más amable con una misma;
• fortalecer la creatividad como recurso de exploración;
• recuperar el placer de habitar el propio cuerpo.
Formatos
La Melodía de Mi Cuerpo se desarrolla en diferentes formatos, adaptándose a lascaracterísticas y necesidades de cada grupo:
• procesos grupales continuados;
• talleres intensivos;
• propuestas para entidades e instituciones;
• encuentros específicos para mujeres y otros colectivos.
Cada proceso mantiene como eje común una mirada expresivo-somática basada en la escucha, el respeto por el ritmo de cada persona y la confianza en los recursos que habitan el cuerpo.